¿Falta de deseo sexual? Estas son las causas de la pérdida de la libido

La pérdida total o disminución progresiva del deseo sexual puede ser uno de los dolores de cabeza más grandes para una relación de pareja, pues el sexo es uno de los pilares fundamentales que ayuda a mantener a flote un vínculo amoroso por un largo plazo.

Aunque a los hombres también les pueda ocurrir esta situación, en este artículo nos enfocaremos plenamente en las mujeres, ya que son las féminas las que acusan con mayor frecuencia la ausencia de deseo sexual y, generalmente, no tienen mucha idea acerca de sus causas y cómo hacer que se encienda de nuevo la llama de la pasión.

Hay que comprender el deseo sexual antes de intentar aumentarlo

Antes de empezar a desglosar las causas que hacen que se reduzca el deseo sexual en las mujeres, se debe tener muy en claro algunos puntos que definen al deseo, para no caer en suposiciones erróneas como “si no me está deseando es porque no le gusto lo suficiente” o “ya no me ama igual que antes”.

Primero que todo, el deseo sexual es cambiante y puede modificarse y evolucionar a lo largo de nuestra vida.

Este punto es importantísimo para entender que  es absolutamente normal que no se tenga la misma disposición todos los días para empezar un acto sexual, ya que esto depende de diferentes factores físicos y mentales que son imposibles de controlar y que, inevitablemente, repercuten en el deseo.

El deseo sexual no está exclusivamente ligado a la relación de pareja

Es un error común dar por sentado que el deseo sexual y la libido están íntima y exclusivamente ligadas a esos impulsos pasionales que se tienen entre las parejas. Esta afirmación no es del todo cierta, pues aunque la atracción hacia la pareja juega un papel preponderante en el deseo sexual, este puede manifestarse de diferentes maneras, que se relacionan más a los impulsos primitivos y necesidades sexuales de los seres humanos.

Por ejemplo, el deseo sexual puede ser potenciado por la impulsividad que sienten las personas en las primeras fases de enamoramiento en la relación, esas etapas en las que prácticamente no queremos pasar ni un solo minuto sin esa persona. 

A causa de esto, es normal que después de esas frenéticas fases de exploración y conocimiento mutuo, los impulsos no sean tan fuertes y la relación logre estabilizarse alrededor de conductas conocidas, lo que hace que el deseo sexual y las ganas no sean tan potentes como en un principio.

Aunque tu pareja te desee, su líbido puede disminuir por otras causas

Asimismo, el deseo sexual también puede cultivarse de forma activa sin la necesidad de tener una pareja estable, sino adoptando una mentalidad que comprenda que tu cuerpo necesita liberar sus impulsos sexuales y acostumbrarte a que eso suceda de forma periódica, ya sea teniendo relaciones con otra persona o en solitario.

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Además, el deseo sexual también puede despertar o ser motivado por el mismo deseo de la pareja, pues el cuerpo al ver que tu pareja tiene ganas, adopta la misma postura para corresponderle, a pesar de que en un principio no estuvieses dispuesta.

Ahora sí, pasemos a las causas que generan la pérdida de la libido.

Creencias religiosas

Ocasionalmente, las mujeres son criadas bajo patrones de sexualidad religiosos que no permiten que disfruten plenamente de su vida sexual, analiza tu caso y observa si te sientes culpable o incómoda al momento de estar con alguien.

Ausencia de educación sexual

Lamentablemente, muchas mujeres no reciben una educación sexual de calidad durante su adolescencia, por lo que incluso algunas renuncian a la obtención de orgasmos o placer, por miedo a ser una molestia para su pareja. Mereces una vida sexual plena y activa.

Traumas relacionados con tu vida sexual

Si en tu infancia tuviste una mala vivencia relacionada con tu sexualidad, esto puede estar afectando, incluso sin que te des cuenta, tu deseo sexual. Acude a un psicólogo o sexólogo si sientes que este podría ser tu caso.

La falta de comunicación es otra de las causas

Comunicarse durante el acto sexual es importante y sumamente placentero cuando fluye correctamente, manifiesta tus deseos e incomodidades sin vergüenza alguna, a veces es difícil para los hombres saber qué están haciendo mal sin que se lo digas.

La rutina es enemiga de la libido

Tras varios años de relación, es muy fácil caer en la monotonía, pues ambos se conocen tanto que ya saben los movimientos que hará el otro y se pierde el factor sorpresa. Incluye nuevas variantes al sexo como juguetes o nuevas posiciones, cumple una de sus fantasías, y verás como todo fluye mejor.

Exceso de penetración

En el sexo no todo es la penetración, pues esta práctica no es de las que más placer le da a las mujeres. Incluye al acto sexual juegos previos, masturbación mutua o sexo oral, verás cómo tu clítoris te lo agradecerá.