¿Quieres probar el sexo anal? Sigue estos consejos

Para disfrutar plenamente tu vida sexual lo más importante es dejar fluir tus pensamientos y deseos, para que así puedas saber a ciencia cierta qué tipo de prácticas son las que te generan más placer y las que pueden aumentar la carga de pasión y deseo durante el encuentro sexual.

Sin duda alguna, el sexo es cuestión de gustos, y existe una infinidad de métodos para sentir placer y hacer que tu pareja también goce un montón en el proceso. En este artículo nos dedicaremos a hablar de una de esas prácticas: el sexo anal.

SI bien, es cierto que el sexo anal es bastante conocido por la sociedad como uno de los componentes que puede ser parte del acto sexual, son muchas las personas que se atreven a practicarlo sin tomar las medidas necesarias para que sea una experiencia placentera, en vez de traumática.

Tener sexo anal NO es igual que tener sexo vaginal

Lo primero que hay que tener en cuenta antes de embarcarse en este mundo del sexo anal, es que esta práctica, bajo ningún concepto, implica los mismos factores que el sexo vaginal, que suele fluir de forma natural y sin problemas la mayoría de los casos.

En el caso del sexo anal, existen diversos pasos que se deben seguir antes, durante y después de la penetración para que este pueda ser totalmente disfrutable. No obstante, en el ano confluyen zonas bastantes sensibles del cuerpo, las cuales pueden provocar inmensas cantidades de placer en algunas personas, pues se tratan de sensaciones subjetivas que no todos alcanzan a disfrutar.

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Dicho esto, para que puedas experimentar todas las sensaciones que implica el sexo anal, aquí te dejamos nuestras recomendaciones.

Sin más demora, estos son nuestros consejos para tener sexo anal de forma saludable.

Principal consejo: la seguridad en el sexo es primero, usa preservativo

Durante las relaciones sexuales siempre existe el riesgo de contraer una infección que puede hacértelo pasar bastante mal. Para evitar esto, la mejor solución es incluir siempre al preservativo como componente indispensable dentro de la relación, sobre todo si será anal.

Durante el sexo anal, las paredes del recto se ven extendidas al momento de la penetración, por lo que es muy común que haya leves sangrados durante el acto, y a través de la sangre se pueden contagiar diversas infecciones y enfermedades. El preservativo es capaz de protegerte y evitar cualquier mal no deseado.

No intentes probar sin lubricante

A diferencia de la vagina, que es capaz de lubricarse para prepararse para la penetración, una vez la mujer está lo suficientemente excitada, no ocurre lo mismo con el ano. Para tener sexo anal siempre se debe utilizar una buena cantidad de lubricante para evitar el dolor. Se debe aplicar tanto en el ano, como en los dedos y en el pene.

La relajación es fundamental en el sexo anal

Cuando estamos nerviosos o incómodos los músculos del cuerpo se llegan a tensar, cuestión que se debe evitar a toda costa durante el sexo anal. Los juegos previos e incluso penetración vaginal antes de intentar, serán muy buenos aliados para tener el cuerpo y sus músculos completamente relajados, para que así el ano sea capaz de asimilar la penetración del pene sin que sea extremadamente doloroso.

Olvídate de los movimientos bruscos, sigue un ritmo pausado

Siempre hay que ser cuidadosos una vez que los dedos o el pene estén dentro de la cavidad rectal, pues cualquier movimiento brusco o inesperado por la pareja puede desembocar en la contracción de sus músculos, lo cual puede resultar muy doloroso para ambos, comunícate y eleva la confianza al máximo durante esta práctica.

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El sexo anal también se practica en solitario

Nunca está de más que intentes incluir el sexo anal durante tus sesiones de masturbación, introducir uno de tus dedos o un consolador puede hacer que aprendas a reconocer las sensaciones y dominarlas, para luego intentar con alguien más.

Está bien que no te guste el sexo anal

Si intentas tener sexo anal simplemente por presión social o por complacencia hacia tu pareja, y no logras sentirte satisfecha o satisfecho cuando lo practicas o te genera demasiado dolor, pues es totalmente normal que suceda. 

Por lo general, no todas las personas no encuentran grandes cantidades de placer con este método, así que no aceptes ponerlo en práctica por obligación. El sexo es cuestión de dos y se debe velar por el bienestar de ambos, existen muchas otras técnicas más allá del sexo anal para dar y recibir placer, ¡pruébalas!